viernes, 2 de septiembre de 2016

MENTIR

Sin quererlo un día mientes, a pesar de haberte convencido de que no lo harías nunca. Imprudente, sin pensar en las consecuencias que podría tener, elaboras y emites una pequeña mentira que modifica un poco los hechos y los vuelve a tu favor.
Un sabor amargo invade tu boca, juras y perjuras no volverlo a hacer.
Pasa un tiempo, ya ni recuerdas esa primera mentira y sin pensarlo, lo vuelves a hacer.

Pero ahí no acaba la cosa, poco a poco o con una velocidad vertiginosas las pequeñas mentiras empiezan a crecer y a ser cada vez más frecuentes. Te has dado cuenta de que mientras sean creíbles están de tu lado y te ayudan a aparentar ser mejor de lo que eres.
Cada vez más elaboradas, con más tergiversación de la verdad.

Y un día no encaja una pieza de ese enorme puzzle que es tu mentira y se desmorona, te desenmascaran, cayendo todas una tras otra, poniendo en duda también todas las verdades.

Es tarde, no puedes arreglar nada, cuanto más mientes más empeora, solo te queda resignarte a aceptar la opinión que tendrán de ti toda tu vida, un mentiroso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario