Alguien. Necesito alguien que esté a mi lado, a quien poder contarle cualquier cosa que pase por mi mente sin tener que pensarlo dos veces, alguien que vea todos mis defectos y aún así se quede.
Que sea capaz de aguantar mi bipolaridad, mis impulsos, mi malhumor, mis ataques de risa, mis chistes malos, mis ironías; todas esas cosas que me conforman y sin las que no sería yo.
Alguien con quien poder dejar todas las máscaras a un lado, que no me importe que me vea despeinada o llorando porque sepa que me va a seguir queriendo igual.
Hablarle de universos paralelos, relatividad, condicionamientos, dinosaurios, unicornios con tres cabezas vomitando arcoiris y que me escuche. Que me hable de campos electromagnéticos, evolución, genética, cíclopes con cuatro brazos dibujando pajaritos y escucharle.
Quedarnos los domingos en el sofá viendo una película y comiendo de todo y que no le importe engordar por un día. Que llueva y salir a mojarnos y a saltar en los charcos como si no hubiera un mañana. Caminar por la calle de la mano sin importar lo que diga el resto. Que haya una lluvia de estrellas, subir a una montaña, tumbárnos y contemplar el cielo mientras hablámos de cualquier cosa. Un baño de espuma. Leer el mismo libro. Intentar convertirla en palabras y fracasar porque sea inefable.
Alguien con quien compartir miles de momentos, alguien que me marque, que deje su huella imborrable en mi cuerpo.
Que tenga el poder de hacerme el máximo daño posible porque lo sepa todo de mi y no lo haga porque me quiera.
Alguien a quien dedicarle los insomnios y las llamadas de madrugada. Que odie el 14 de febrero por ser un día comercial pero que quiera celebrarlo los 364 días restantes. Regalarle una sudadera y que se ponga tan nerviosa que se la ponga del revés. Cantar en la ducha y concursar por la palma a la que más desafina. Que se coma mi comida por picarme y acabar comiéndomela a ella a besos como venganza. Coger el bus, pasarnos la parada y que no me importe porque está conmigo. Que me quite el hambre al llenar mi estómago de mariposas. Que sea el único vicio comparable al cigarrillo. Echarla de menos aunque solo haga un par de horas que se haya ido.
Quererla, quererla muchísimo y ser capaz de hacer lo que sea por verla con una sonrisa en la cara. Que me quiera. Sentir su apoyo; apoyarla. No pasar frío, que llene mi vacío. Dejar de soñarla y que esté en mi realidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario