Saca el dedo, deja de urgar en la herida, duele. No quieras aparentar lo que no somos, quiero dejar las mentiras al fin.
Deja de intentarlo, no va a llegar a nada. Nunca volverá a ser como antes porque el pasado no vuelve, aunque quieras.
Suelta el timón y devuélvemelo porque no es tu vida sino la mía la que se encuentra a merced de las olas en este momento.
Deja de querer decidir por mí y empieza a decidir por ti. No me llames egoísta argumentando que piensas en las dos mientras yo solo en mí porque yo no te he pedido que lo hagas.
Olvida los planes de un futuro juntas que jamás va a existir. No quieras que me ate a ti porque no lo haré, me niego a perder más libertad, demasiada nos arrebatan ya.
Deja el chantaje emocional, te dolerá, por supuesto, pero aunque creas que el dolor será eterno te aseguro que no, porque todo pasa y de amor, aún no ha muerto nadie.
Te he hecho daño, al igual que tú a mí, siendo nosotras un árbol, tú fuiste el rayo que lo sacudió de copa a raíces, y yo el fuego que vino después y lo acabó calcinando.
No me digas que me quieres, déjalo ya, olvídame, olvídanos. Tú eres la Unión Europea y yo, soy el Reino Unido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario