viernes, 19 de agosto de 2016

TIEMPO

Es íncreible ver como día a día nada cambia, parece que todo sigue igual, sumergido en una monotonía ordinaria; y sin embargo, al mirar atrás, unos simples meses, todo era distinto, muy diferente.

Son los cambios imperceptibles en períodos cortos los que nos modelan, los que nos modifican el pensamiento, e incluso, la forma de ver la vida.

También es la gente que va apareciendo en nuestra vida, la diferente, la que con unas simples palabras te desordena la mente y te deja reflexionando, varias noches mirando al techo que te cambian drásticamente.

Merece la pena vivir, simplemente por conocer a esa gente, gente con la que haces cosas que nunca habrías imaginado que harías, gente que te enseña nuevas perspectivas, y que sin pedírselo, te llena la vida de colores.

Y es que si el pato no desea salir del estanque es porque no conoce el mar. Es necesario estar abierto a conocer y a hacer cosas nuevas, a reinventarnos, a dejar el miedo a un lado, y a probar, sin miedo a equivocarnos.

Porque al final lo que importa no son las posesiones materiales sino los momentos vividos. Esa puesta de sol que tenía lugar mientras leías un libro en la playa, quemarte la lengua con el café recién hecho, abrir los ojos y ver los primeros rayos de sol entrar por la ventana, tumbarte en la hierba para ver una lluvia de estrellas, ir caminando en pleno verano y que te moje un chaparrón repentino, escuchar música mirando por la ventana del autobús, beber agua teniendo mucha sed, cantar en la ducha como si nadie te estuviese escuchando, oler un libro nuevo, saborear ese chocolate tan delicioso, romper un plato y sentirte torpe, cortarte mucho el pelo y arrepentirte al instante, tragar agua salada al nadar en el mar, no poder dormir y quedarte horas mirando al techo dando vueltas entre las sábanas, que se te acabe el bolígrafo a mitad de un examen, ir a hacer puenting, ver una película de miedo y no ser capaz de ir al baño, hablar toda una tarde con una amiga y olvidar el tiempo, correr como si no hubiera mañana, hacer una exursión al campo, ir al río y observar los peces nadar, terminar un libro, escuchar llover...
Momentos tan poco apreciados día a día hasta que nos paramos a pensar.

Ve, vive, no desaproveches ni un solo segundo más de este tiempo limitado que tenemos y que llamamos vida.

1 comentario: